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The community of El Granadillo, Santa Elena lies within the region of Nahuaterique, and their water system is in need of repair. The current system has a functioning tank and distribution network, but the conduction line is currently made of rubber tubing, which causes excessive loss of water to the system. There are 23 homes without a connection to the distribution line, and 47 homes without existing latrines. The community Water Board recently requested the assistance with the improvement of their potable water system to ADEC.

A brief history of the region: The border region of Nahuaterique has been a part of Honduras since 1992. Before then, it was part of El Salvador, and was caught in the crosshairs of a border dispute for over 12 years. As a result, many of the people in these communities are still working towards residency with Honduras, and do not receive many benefits from either their former or current country. This area is also hoping to form their own a municipality, which will give them more access to federal funding and more clout with the government. However, because they have yet to obtain municipal status, this area has been deprived of funds for close to 20 years, and has received little help from local or international organizations.[flickr album=72157628070970487 num=10 size=Thumbnail]

La comunidad de El Granadillo, Santa Elena se encuentra dentro de la región de Nahuaterique,  su sistema de agua tiene la necesidad de reparación. El actual sistema tiene un tanque en funcionamiento y la red de distribución, pero la línea de conducción está hecha de polytubo, lo que provoca una pérdida excesiva de agua en el sistema. Hay 23 hogares sin conexión a la red de distribución, 47  hogares sin letrinas. La Junta de Aguas de la comunidad recientemente solicitó la asistencia para el mejoramiento  de su sistema de agua potable a  ADEC.

Una breve historia de la región: La región fronteriza de Nahuaterique ha sido parte de Honduras desde 1992. Antes de eso, era parte de El Salvador, y fue capturado en el punto de mira de una disputa fronteriza de más de 12 años. Como resultado, muchas de las personas de estas comunidades siguen trabajando para residencia con Honduras, y no reciben muchos beneficios de cualquiera de sus países anteriores o actuales. Esta zona es también la esperanza de formar su propio municipio, lo cual les dará mayor acceso a fondos federales y más influencia con el gobierno. Sin embargo, debido a que aún no han sido obtener la condición de municipio, esta área ha sido privado de fondos de cerca de 20 años, y ha recibido ayuda de organizaciones locales o internacionales.